Todo comenzó con una búsqueda de ranas en un festival de arte en 2001, cuando nuestro padre desafió a Mike y Charlie, de 11 años, a encontrar ranas escondidas en las obras de arte, lo que impulsó su primer negocio de búsqueda del tesoro a esa temprana edad.
Años después, cuando Charlie visitó a Mike en St. Louis, Mike le mostró lugares ocultos que solo los lugareños conocían. Ahí fue cuando lo entendió. Todos merecen un guía local.
Combinando la programación de Charlie y la narración de Mike, crearon búsquedas del tesoro que ayudan a la gente a explorar ciudades como un local.